Materiales (cantidades exactas)
- Agua caliente y 5 ml de lavavajillas
- 30 g de sal gruesa
- 1/2 limón
- 1 paño limpio y 1 cepillo suave
- 10 ml de aceite mineral de grado alimentario
- Papel de cocina
Paso a paso
1.- Lava la tabla a mano con agua caliente y 5 ml de lavavajillas, usando un cepillo suave por las dos caras. No la sumerjas.
2.- Espolvorea 30 g de sal gruesa sobre la tabla y frótala con medio limón, apretando, durante 2 minutos, para quitar olores y manchas.
3.- Déjala actuar 5 a 10 minutos y aclara bien con agua caliente.
4.- Sécala con un paño y colócala de canto para que se seque por completo, durante al menos 1 hora.
5.- Una vez al mes, con la tabla seca, extiende 10 ml de aceite mineral de grado alimentario con papel de cocina y déjala reposar 4 horas o toda la noche. Retira el exceso.
Por qué funciona
La sal gruesa actúa como abrasivo suave y el limón ayuda con los olores, como el del ajo o el pescado. El aceite rellena los poros de la madera y evita que se reseque y se agriete.
Seguridad y precauciones
No metas las tablas de madera en el lavavajillas ni las dejes en remojo, porque se deforman y se agrietan. Tras cortar carne cruda, límpiala a fondo con agua caliente y jabón, y usa tablas distintas para crudo y cocinado. El limón ayuda con los olores, pero no es un desinfectante certificado.
Errores comunes y cada cuánto repetirlo
No uses aceite de oliva o de girasol para hidratarla, porque se enrancia. Aplica aceite mineral cada mes, o antes si la tabla se ve pálida y seca. Cambia la tabla si tiene grietas profundas, donde se acumulan restos.
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